Oscar Hernández
Me he dado siempre en espíritu y carne
Y a veces me han devuelto
La luz que entrego en sombras
El espíritu en ceros infinitos
El cuerpo dividido en turbios trozos
La caricia que pongo
Se convierte en adioses
Los te quiero en distancias
Cuento sólo con mi propio camino hacia el olvido
Y si ven un parral no es mi sustancia
Porque soy de ceniza y no de vino
Después de todo puede decirse ahora
Que nunca fue verdad tanta mentira
Pero que tanta mentira sí fue amada
Si tomaba unos dedos en los míos
Escondían su mano
Detrás de una sonrisa entre la nada
Este podría ser el fin
Con un final feliz pero lo siento
Amargamente triste y doloroso
En fin como me lo he contado te lo cuento
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